Es el aguacate la oliva latinoamericana?

por Olga Sofía Pérez
Artículo publicado en la revista Cocina Semana | septiembre del 2015

Uno de los principios del holismo dice que en cada lugar crecen los alimentos necesarios para vivir bien y gozar de buena salud. Es decir que acá en Colombia, como en cualquier otro país o ecosistema, se dan los alimentos con las proteínas, grasas, carbohidratos y micronutrientes que necesitamos para una salud vibrante.

Pero los seres humanos, desde las primeras civilizaciones, hemos sido curiosos por lo exótico, por lo que viene de tierras lejanas y desde entonces empezamos a tejer la gran telaraña interconectada de la globalización. Hoy vivimos en lo que algunos biólogos llaman la era del “homogenoceno” o de la homogeneidad. Como consecuencia de esta dinámica, terminamos comiendo acá lo que es nativo tanto de acá como de allá y viceversa.

Un ejemplo de que en cada lugar encontramos lo que necesitamos es el de los ácidos grasos esenciales o más conocidos como omegas: nutrientes que el cuerpo humano no produce y debe ingerir, pues son esenciales para su funcionamiento.

El omega 9, para ser más específicos, proviene de las grasas monosoturadas. Mientras que en el mediterráneo fueron bendecidos con la oliva y sus derivados, una de las fuentes más conocidas de omega 9, a los latinoamericanos, la divina providencia nos concedió el aguacate. Tan rico en grasa monosaturada y omega 9 como la misma oliva.

Entre las propiedades de este tipo de grasas esta que tienen un efecto antiinflamatorio y que ayudan a mantener unos niveles de colesterol saludable, pues contribuyen a subir el nivel de colesterol LDL . Estudios sugieren que la adición de aguacate, en particular, en una dieta balanceada, ayuda a reducir el stress oxidativo en la sangre y a prevenir la enfermedad cardiovascular.


Además de los beneficios citados el aguacate, que es una fruta y no una verdura, contribuye a que absorbamos mejor los carotenoides, sustancias antioxidantes presentes en las verduras de hoja verde como las espinacas y las lechugas y en las de color naranja y rojo, como las zanahorias y el tomate. Incorporar aguacate en las preparaciones con dichos alimentos resulta en una mejor absorción de los antioxidantes.


El aguacate contiene más potasio que el banano, es fuente importante de acido fólico, de fibra y de vitamina E, y es una de las frutas con mayor contenido de proteína.


Desde el punto de vista gastronómico, el aguacate convierte en un manjar casi cualquier preparación en la que incursione. Una ensalada o una sopa no son las mismas cuando las acompañamos con un buen aguacate. Por su contenido de grasa saludable y por su textura mantecosa, el aguacate ayuda a transportar y a volver más intensos los sabores.

Tips

  • Estudios muestran que no toda la pulpa del aguacate tienen el mismo valor nutricional. La carne pegada a la piel posee una mayor concentración de antioxidantes. Es recomendable cortar el aguacate en dos longitudinalmente, retirar la semilla y cortarlo en cuartos. Finalmente, se desprende la piel con las manos como si estuviéramos pelando un banano. De esta manera aprovechamos toda la pulpa, incluyendo la más oscura pegada a la piel, que es la más nutritiva.
  • Para madurar los aguacates, ubíquelos junto con otras frutas a temperatura ambiente.
  • Una vez maduros se conservan sin cortar en la nevera hasta por una semana.
  • Para conservar un aguacate cortado, unte la superficie expuesta con limón y guarde el aguacate en un contenedor hermético en le nevera. Es recomendable que una vez cortado se consuma lo antes posible.
  • Experimente con el aceite de aguacate, otra manera de disfrutar y obtener sus beneficios. Lo puede usar como el aceite de oliva en ensaladas, y para cocinar hasta temperatura media.

El aguacate y sus variedades:

Hay cerca de 400 variedades de aguacate. Desafortunadamente han ido desapareciendo. Entre ellas: el aguacate serrano del Caribe; que pertenece al arca del gusto de slow food, el aguacate criollo, el santana, el lorena, el hass. Cuando consumimos distintas variedades de esta fruta ayudamos a la preservación de la biodiversidad de la especie. Las variedades de tamaño más pequeño tienden a ser mas cremosas y a tener un sabor mas intenso. Todo depende del efecto que queramos tener el la preparación final.